Trabajo realizado por:
Ana Carolina Mazo
Dallany Clavijo
Javier Martínez
Martes por la Salud
<<Reivindicación del derecho a la salud>>
Es un grupo conformado desde el día martes 2 de marzo de 2010, en la ciudad de Medellín. Sus miembros se reúnen todos los martes en el parque Berrío, motivados por el señor Fabio Henao, médico de profesión. Inicialmente se reunían en la Plaza Botero o en la Plazuela de San Ignacio, ahora es en el Parque Berrío (en las escalas del Metro) a las 6:00 pm. Todos los martes, como dicen ellos “sin falta”. Actualmente, el grupo cuenta con, por lo menos, 20 personas constantes, entre médicos, estudiantes, activistas de diversa índole y ciudadanos del común, “víctimas” del sistema de salud. Los participantes debaten, intercambian conceptos y argumentos que demuestren que en Colombia la salud se convirtió en un lucrativo negocio en el que pocos ganan (E.P.S, I.P.S; intermediarios) y muchos pierden (los pacientes y sus familias).
Como objetivo, Martes por la Salud busca dar a conocer las inconformidades, injusticias y negligencias, que la cuidad demanda con respecto a los servicios de salud del país”[Entrevista realizada a un miembro del grupo. El día martes 7 de mayo 2013]. Además da indicaciones de los pasos a seguir cuando estos derechos son violados, tales como: actas de petición, tutelas, demandas, etc., todo esto a partir de las experiencias vividas por parte de los integrantes del grupo y de quienes quieren participar, ya que este es un grupo abierto al público (quien quiere, participa). En cabeza de la iniciativa se encuentra el médico Fabio Alberto Henao Acevedo, quien desde hace cinco años, en compañía de un grupo de personas, como lo es la señora Paulina Gómez, se reúne con la pretensión de “Qué esto se vuelva una bola de nieve. Que cada día se unan más personas insatisfechas con el sistema de salud actual y se genere tanta presión que al final, el Estado se tome el trabajo de formular una política pública donde quede consignada que la salud es un derecho fundamental y donde el ser humano sea el centro de la misma”, explica Fabio Henao.[VER ANEXO 1. (Página citada aparte para la publicación de este documento)]
La Jornada del Martes por la Salud es una forma de movilización continua que, al estilo de las Madres de Mayo argentinas y las Madres de la Candelaria con la violencia, llama la atención sobre las barreras de acceso en salud, las malas condiciones de la atención y las muertes que están ocurriendo en Medellín y, en general, en el país, por la aplicación de la Ley 100 de 1993, la cual es necesario derogar y construir un nuevo modelo de Salud y Seguridad Social para los colombianos.
Dicho grupo está bien estructurado en cuanto a medios de comunicación, cuenta con página en Facebook, en Twitter y Hotmail, con el fin de informar los temas que creen importantes referentes a la salud [Ver anexos y bibliografía].
ANÁLISIS EN CLAVE DE CIUDADANÍA Y PARTICIPACIÓN POLÍTICA
Para comenzar, es de vital importancia definir el concepto de ciudadana, el cual abordaremos desde Martha Pardo Carrero (2007), quien plantea: “la ciudadanía se define por una triple condición: la del individuo como sujeto de derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales; la del individuo como sujeto político, es decir, que hace parte de una comunidad política y se identifica con ella; y, finalmente, la del individuo responsable con la comunidad a la que pertenece a través de su participación en los asuntos públicos”.
Dada esta definición, es de destacar las particularidades de Martes por la Salud, donde se evidencia un ejercicio de la ciudadanía en esa triple acción, ya que son personas libres que se apersonan de sus condición de sujeto de derecho en todos los ámbitos, optan por una participación política, es decir, se reconocen como sujetos políticos con voz y voto y además, como individuos con capacidad y sobre todo responsabilidad, para tomar parte en asuntos que afectan unos derechos específicos, en este caso la vulneración del derecho a la salud en este país; una claridad en cuanto al tema de ciudadanía es, que esta debe plantearse desde las particularidades de desarrollo de cada país, teniendo en cuenta la heterogeneidad de las condiciones sociales, políticas y culturales; en un país como Colombia, estamos enfrentados a unas condiciones pluriculturales que demandan unas condiciones específicas de intervención, frente a lograr asegurar unos derechos básicos para toda la población, pero sin perder de vista lo antes mencionados. El reto está, no en brindar a todos lo mismo, sino brindar equidad, que consiste en brindarle a cada quien lo que realmente necesita, para lograr acceder a los derechos sin exclusiones de ningún tipo.
Partiendo de la claridad planteada frente a ciudadanía, tomaremos los enfoques que trabaja Tom Bottomore (1998), quien plantea “la distinción entre ciudadanía formal y ciudadanía sustantiva, siendo la primera la pertenencia a un Estado Nación y la segunda consistiría en un conjunto de derechos civiles, políticos y especialmente sociales, lo que implica alguna forma de participación en los asuntos del gobierno” [CIUDADANÍA Y CLASE SOCIAL. T. H. Marshall y Tom Bottomore. Capítulo II. Pág. 100]. En este sentido y enfocándonos en Martes por la Salud, que como hemos dicho anteriormente, es un grupo en lucha constante por la reivindicación del derecho a la salud. Tomaremos el enfoque de ciudadanía sustantiva, ya que en este grupo vemos representada la lucha por los derechos civiles, políticos y sociales, en tanto se unen para conformar la organización, se valen de las leyes, normas y estatutos que ofrece el Estado-Nación para permearse y nutrir su discurso de lucha y así, lograr las peticiones de sus derechos, y en cuanto a lo social, evidenciamos que este grupo es abierto, posibilitando la interacción e integración de otros sujetos, no necesariamente “atropellados” por el sistema de salud, sino por personas que han reflexionado entorno al tema y se sienten atraídos por la problemática.
En el texto ciudadanía y clase social, el autor Bottomore cita a Brubaker(1992) el cual plantea que “lo constitutivo de la ciudadanía -el conjunto de derechos o el modelo de participación- no se encuentra necesariamente vinculado a la pertenencia formal de un Estado. La ciudadanía formal no es una condición suficiente ni necesaria para la ciudadanía sustantiva […] como se aprecia claramente en el hecho de que perteneciendo formalmente a un Estado se puede estar excluido (legalmente o de hecho) […]”.
Es decir, en Colombia todos tenemos el estatus de ciudadano y de pertenecer a un Estado- Nación, pero eso no nos garantiza que seamos parte de goce pleno de los derechos o aún de derechos fundamentales del ser humano, estipulado no solo nacional sino mundialmente, caso específico Martes por la Salud y otros grupos que se han conformado en el transcurso histórico y posiblemente en la vulneración de derechos, ejemplos notorios, las madres de la candelaria, Asociación victimas crímenes de Estado, grupos LGBTI, grupos ambientales entre muchos otros.
Ya habiendo retomado el tema de ciudadanía y sus enfoques pasaremos a desarrollar el tema de participación política, definiéndolo como: “el conjunto de actividades, interacciones, comportamientos, acciones y actitudes que se dan al interior de una sociedad en forma individual o colectiva por parte de individuos, grupos, partidos e instituciones, las cuales van dirigidas a explicar, demandar, influir o tomar parte en el proceso de decisiones políticas” (Mantilla Lya. 1999).
Los integrantes de Martes por la Salud ejerciendo su libre derecho de la protesta, procuran incidir desde la participación política como colectivo generar actividades de demanda publica donde explican a los ciudadanos de a pie sus deberes y derechos entorno al sistema de salud actual, con la expectativa de influir de forma más o menos directa sobre las decisiones de los detentadores de poder del sistema político, con el fin de modificar la estructura.
Además de procurar una participación “multidimensional” entendida como “la que hace posible que los individuos no solo ejerzan una participación política e ideológica, es también en el influir en aspectos del estado y asegurar que sean participes en la norma” (Mantilla Lya. 1999), no solo observadores, que su capacidad de acceder a los bienes y servicios no se limite por su condición socio económica sino que sea directa donde no se observe la desigualdad y todos influyan en calidad de vida y bienestar equitativo.
“dependiendo del tipo de participación que se asume así también es el tipo de ciudadanía” (Mantilla Lya. 1999) Martes por la Salud procura que su participación sea una más consciente, exigente y critica que como ciudadanos nos apropiemos no solo de nuestro territorio sino también en la toma de decisiones procurando espacios con menos exclusión, desigualdad por medio de la movilización social, desde la heterogeneidad de saberes, conductas, necesidades y demandas.
El grupo no solo desea mejorar el sistema de salud, cambiar el servicio o dignificar al ser humano desde el reconocimiento de este derecho; también espera trascender desde la deconstrucción de ciudadanías conscientes y críticas que generen trasformaciones no solo a nivel particular y macro.
En el transcurso del rastreo de los temas claves, ciudadanía, sus enfoques y participación política surgieron unos temas relacionados y pertinentes para el análisis, quisiéramos desarrollar brevemente el concepto de democracia participativa y participación ciudadana, temas íntimamente relacionados.
Desde lo que nos dictan las sentencias del estado encontramos que la democracia participativa está regulada de esta manera:
“En Sentencia C-179/2002, enfatiza la Corte que en un modelo de democracia participativa No todas las decisiones se dejan a los representantes elegidos democráticamente, sino que algunas pueden ser adoptadas, complementadas o modificadas directamente por el pueblo o con su intervención, a través de figuras como el plebiscito, el referendo, la consulta popular, la iniciativa popular y el cabildo abierto. Y, además, que las decisiones que adopten dichos representantes pueden ser controladas a través de la revocatoria del mandato (mecanismos de participación-decisión). De otro lado, otras formas de participación democrática se presentan en la posibilidad de acceder a los cargos públicos (participación-gestión), de ejercer las acciones públicas (participación fiscalización)y de prestar los servicios públicos o controlar su prestación (participación-gestión, participación-control)” Echeverri. A. 2007.P.65
Esta regulación gubernamental nos dice de entrada que la democracia tiene unas maneras de proceder, pero en realidad nos parece que este tema de democracia participativa está limitado por unas figuras legales que no incluyen las acciones que no necesariamente sean de acción directa frente al Estado, sino más de educación social y participativa en temas de interés de los integrantes, caso puntual, Martes por la Salud, descrito con anterioridad, donde su objetivo principal no es generar acciones de enfrentamiento, es más generar y compartir conocimiento en torno al tema de debate.
Retomando a María Teresa Uribe( 1996),cuando se pregunta ¿qué queda de la participación política?, y afirma(…) esta década, la democracia participativa sufrió su propio proceso de secularización; dejó de ser épica, mesiánica y salvificadora, hoy se la mira con una muy saludable incertidumbre y quizá de una manera más realista; identificando sus ventajas y sus limitaciones, entendiendo que su expansión no es ascendente y globalizante, sino que está atada a los ciclos de movilización social y que presenta un desarrollo desigual en las localidades y en las regiones.”, de ahí que sea tan importante destacar que grupos como Martes por la Salud, se centra en eso en ser realistas, en generar información para todos sin exclusión, en integrar distintos puntos de vista para luchar por el objetivo común, pero sin dejar de lado la movilización social, que no tienen por qué estar amarrada solo a los mecanismos legislativos reconocidos.
El acercamiento a este, nos permitió hacer una reflexión para nuestro quehacer profesional, en tanto logramos combinar la teoría y la práctica. Además, nos lleva a cuestionar nuestra postura ético-política frente a grupos sociales, como Martes por la Salud, que lucha por problemáticas específicas. De esta manera, nos amplía el panorama frente a enfoques de intervención. Con él, se pudo realizar un acercamiento y reflexión en torno a la apropiación de la ciudadanía. Desde allí, logramos percibir la importancia e impacto que generan un grupo de personas que, de una u otra manera, se organizan, ya sea para luchar por sus derechos, para debatir temas de interés, llevar a cabo procesos, entre otros.
Desde el Trabajo social, se puede llegar a realizar un proceso de acompañamiento y fortalecimiento para la organización, con el fin de potenciar, no solo al grupo en sí, sino a los miembros activos de esta, para lograr mayor impacto social y político. Donde se vea reflejado el ejercicio de ciudadanía y participación construido por el grupo.
Lo que en este grupo se logra identificar, nos queda como aprendizaje para aplicarlo y ampliarlo en otros grupos similares. Teniendo en cuenta, que los conceptos de ciudadanía y participación política transversalizan los grupos sociales.
BIBLIOGRAFÍA
Bottomore, Tom.1989. Ciudadanía y clase social. España Alianza editorial.
Echeverri Jaramillo, Alejandra. 2007. La participación ciudadana en Colombia: reflexiones desde la perspectiva constitucional y la normatividad estatutaria.
Fernández, Lya. 1999. Reflexión política. Aproximaciones a la participación política. En: red de revistas de América Latina y el caribe.
Pardo, Martha. 2007. La política pública de participación del distrito capital como instrumento de efectividad para el ejercicio del derecho a la participación.
ESPERAMOS LES INTERESE Y SIRVA.